
Ciudad Arce, 30 de septiembre del 2026. Mujeres defensoras de derechos humanos de Ciudad Arce culminaron la Escuela de Vocería, un proceso desarrollado por ORMUSA en el marco del proyecto Emprendidas, con el apoyo de Farmacéuticos Mundi (FARMAMUNDI) y la Diputación Foral de Gipuzkoa.
A lo largo de cinco jornadas, las participantes fortalecieron sus capacidades de comunicación, vocería, negociación y presentación de propuestas, a partir de las realidades y necesidades de sus comunidades.
El proceso buscó brindar herramientas para que las mujeres puedan comunicar sus propuestas, dialogar con distintos actores y fortalecer su participación en los espacios donde se toman decisiones que impactan sus territorios.
Para Clanci Rosa, máster en comunicación estratégica y facilitadora de la Escuela, el proceso permitió aportar desde la comunicación al fortalecimiento de la organización de las mujeres.
“Me parece bien importante que, como feministas, en las diferentes áreas en las que nos desenvolvamos, podamos aportar a la organización de las mujeres. Entonces, hacerlo desde el tema de comunicación, desde incidencia, pues para mí es bien importante porque es una forma de aportar también al movimiento”, explicó.
Clanci también destacó el intercambio entre mujeres jóvenes y adultas y la importancia de acercar las herramientas de comunicación a las realidades de los territorios.
“Muchas veces nuestros feminismos también se desarrollan casi que muy centrados en la ciudad, entonces venir, estar acá, escucharles es algo que también nos nutre a nosotras”, señaló.
Para las participantes, la Escuela significó incorporar aprendizajes que pueden trasladar a situaciones concretas de sus comunidades y a sus propios procesos organizativos.
Mirna Graciela de Marcelino de Argueta, de Colonia Arce, destacó especialmente los conocimientos adquiridos para comunicarse y realizar gestiones ante autoridades locales.
“Ahora he aprendido cómo llegar a hacer una solicitud, llegar a hablar con el alcalde”, compartió.
Para ella, el proceso también representó una experiencia nueva. “La verdad que este me ha parecido súper interesante porque nunca había venido a un taller así”, explicó. A lo largo de las jornadas, señaló que fue adquiriendo mayor seguridad para expresarse: “Yo no sé casi expresarme, pero de poco a poco yo voy aprendiendo y voy haciéndolo”.
En el caso de Estela Cruz, de La Joyita, Ciudad Arce, uno de los principales aprendizajes estuvo relacionado con reconocer y cuestionar situaciones que forman parte de la vida cotidiana de las mujeres.
“El taller de vocería para mí ha sido importante porque hay cosas que yo no sabía. Situaciones en las que uno vive a diario como mujeres que uno dice que eso está bien, ¿verdad? Pero aquí aprende muchas veces que eso no está bien”, expresó.
Cruz también relacionó estos aprendizajes con la organización y el conocimiento de sus derechos. Señaló que el proceso le ha permitido aprender sobre diferentes temas y que, incluso después de participar en otros espacios de formación, continúa identificando situaciones de la vida cotidiana desde nuevas perspectivas.
“Hay veces uno lo vive a diario, pero no lo distingue. Entonces, con esto le ayuda a distinguir a uno, como abrir un poco más su mente”, afirmó.
La Escuela combinó contenidos conceptuales con ejercicios prácticos, partiendo de las experiencias de las propias participantes y de las situaciones que enfrentan en sus comunidades.
Como parte del cierre, las participantes realizaron un laboratorio práctico con tres ejercicios: la preparación de una conferencia de prensa, una reunión de diálogo con una autoridad local y la elaboración de un video para redes sociales.
La metodología buscó que las participantes no solamente conocieran herramientas de comunicación, sino que pudieran ponerlas en práctica frente a situaciones concretas que pueden encontrar en sus procesos organizativos y comunitarios.
De esta manera, el cierre de la Escuela permitió poner en práctica aprendizajes que van más allá de las técnicas de vocería: ganar confianza para expresarse, reconocer situaciones que afectan a las mujeres y contar con mayores elementos para dialogar, presentar propuestas y realizar gestiones ante autoridades.
Para ORMUSA, este fortalecimiento de capacidades forma parte de un proceso más amplio de acompañamiento a las mujeres de La Libertad Centro, en el que la comunicación se convierte también en una herramienta para fortalecer su participación en sus comunidades.
En este sentido, Mayra Bolaños, coordinadora del Programa de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos de ORMUSA, destacó que el desarrollo de capacidades para la vocería responde a la necesidad de que las mujeres puedan llevar sus aprendizajes y propuestas a los espacios donde se toman decisiones.
“La participación ciudadana de las mujeres es indispensable para el desarrollo local”, afirmó Bolaños.
A partir de esta perspectiva, señaló que construir territorios de progreso requiere que las mujeres puedan plantear propuestas, defender sus derechos y participar en los espacios de toma de decisiones. Para ello, explicó, “no basta con tener una voz, sino que también es necesario contar con herramientas para comunicar, argumentar y continuar construyendo territorios de esperanza”.
La culminación de la Escuela de Vocería representa así un cierre, pero también un punto de partida. Las herramientas desarrolladas durante el proceso pueden acompañar a las mujeres en sus procesos organizativos, en el diálogo con diferentes actores y en la construcción de respuestas frente a las necesidades de sus comunidades.
Desde ORMUSA reconocemos el compromiso y la participación activa de las mujeres que formaron parte de este proceso y reafirmamos la importancia de continuar generando espacios que contribuyan a que sus voces, propuestas y experiencias tengan presencia en los asuntos que impactan sus territorios.
