
3 de septiembre del 2026, Ciudad Arce, La Libertad. ORMUSA inició esta semana la Escuela Ecofeminista con mujeres de Ciudad Arce, un proceso de formación que reúne a 30 lideresas de diferentes comunidades del distrito de Ciudad Arce, municipio de La Libertad Centro, con el propósito de fortalecer sus capacidades para la promoción y defensa de los derechos humanos, la protección del medio ambiente y la defensa de sus territorios.
La Escuela se desarrollará durante cinco jornadas de formación, concebidas como espacios para compartir experiencias, reconocer los saberes comunitarios y adquirir herramientas para comprender y actuar frente a los desafíos sociales y ambientales que enfrentan las comunidades.
El proceso se realiza en el marco del proyecto “Mujeres arcenses construyendo un futuro digno, sostenible y equitativo”, con el apoyo de Barcelona, el Ayuntamiento de Santa Coloma, el Colectivo Punt6 y Cooperació, como parte de una apuesta por fortalecer la participación y el liderazgo de las mujeres de Ciudad Arce.
Para Mayra Bolaños, coordinadora del Programa de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos de ORMUSA, es urgente continuar fortaleciendo el liderazgo de las mujeres desde una mirada ecofeminista, respondiendo a una necesidad expresada por las propias participantes de profundizar en conocimientos específicos y prácticos.
Explicó que el ecofeminismo permite reconocer la estrecha relación entre la discriminación y subordinación de las mujeres y la destrucción de la naturaleza, problemáticas vinculadas a sistemas de dominación que han colocado la vida, los cuerpos de las mujeres y los bienes naturales en condiciones de desigualdad y vulnerabilidad.
En esta línea, Sara García, coordinadora de la Colectiva de Mujeres Kawoq y parte del movimiento ecofeminista, destacó la importancia de que las mujeres defensoras conozcan otras prácticas y teorías para comprender las problemáticas ambientales de sus comunidades y reconocer cómo estas afectan sus cuerpos.
“Hablar de ecofeminismo es hablar de esa conexión que hay entre toda la explotación de la naturaleza, pero también toda la explotación que hay en los cuerpos de las mujeres”, señaló García.
Durante las jornadas se abordarán temas relacionados con la defensa y recuperación del territorio, las prácticas extractivistas, la contaminación y sus impactos en las comunidades. También se compartirán herramientas y experiencias de mujeres que han resistido procesos de despojo y extractivismo, con el propósito de fortalecer la capacidad de las participantes para generar propuestas y exigir respuestas a las autoridades.
García resaltó que las mujeres ya desarrollan acciones de resistencia y recuperación desde sus comunidades. Por ello, la Escuela busca fortalecer esas capacidades y promover propuestas para una gestión más responsable de recursos como el agua y el suelo.
El enfoque también contempla el cuerpo de las mujeres como primer territorio de lucha y defensa, incorporando la sanación y el autocuidado como parte de los procesos de recuperación territorial. “La sanación de los cuerpos también es una forma de recuperar el territorio, que es nuestro cuerpo como primer territorio de lucha”, expresó García.
Para Xiomara Rivas, representante de Cooperació en El Salvador, la visión ecofeminista permite colocar a las mujeres en el centro y reconocerlas como parte de los territorios, tomando en cuenta que este enfoque se vive de manera diferente según cada contexto.
Rivas destacó la importancia de desarrollar estos procesos en El Salvador, un país vulnerable a los efectos del cambio climático, y señaló que el ecofeminismo puede contribuir a fortalecer una relación más armónica entre las personas y la naturaleza.
Sobre los resultados esperados, explicó que la intención es acompañar procesos que las mujeres ya han venido desarrollando. “Lo que nosotras queremos es darles más herramientas para que ellas puedan seguir cuidando su territorio. Es acompañarlas principalmente”, afirmó.
Las participantes también valoraron la importancia de este espacio de formación. Estela Cruz, de la comunidad Las Joyitas, Ciudad Arce, quien participa por primera vez en una jornada ecofeminista, destacó que el enfoque permite comprender que el cuidado va más allá de la naturaleza.
“Me pareció bastante interesante. Es importante porque no es solo cuidar la naturaleza, sino nuestro cuerpo, nuestro entorno y todo eso influye en nosotros”, expresó. Asimismo, consideró que estos conocimientos pueden compartirse en otras comunidades para ampliar el aprendizaje sobre ecofeminismo.
Por su parte, Maritza Contreras, lideresa de Santa Lucía, Ciudad Arce, resaltó la importancia de vincular el autocuidado de las mujeres con la protección de los territorios. “Somos parte de la naturaleza, del entorno en que vivimos, de cómo están nuestros territorios, la tierra, el suelo y la vida”, señaló.
Contreras destacó que la Escuela permite reflexionar sobre cómo viven actualmente las comunidades y cómo desean que sean en el futuro, promoviendo prácticas de resiliencia, adaptación y cuidado de la madre tierra.
De esta manera, las cinco jornadas de la Escuela Ecofeminista buscan fortalecer el liderazgo de las 30 mujeres participantes, reconociendo sus experiencias y saberes y brindándoles nuevas herramientas para analizar las problemáticas ambientales, construir propuestas y continuar defendiendo sus territorios.
El proceso representa una apuesta por acompañar a las mujeres que, desde sus comunidades, ya impulsan prácticas de cuidado, resistencia y recuperación, fortaleciendo su participación para contribuir a la construcción de territorios más dignos, sostenibles y equitativos para las actuales y futuras generaciones.
