
San Salvador, 6 de marzo del 2026. La Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA) realizó la clausura del curso especializado “Economía del cuidado y sistema de justicia: herramientas para trabajo social”, un proceso formativo dirigido a personal de trabajo social de los juzgados de familia, juzgados especializados de niñez y adolescencia y Centros de Atención Psicosocial (CAPS), orientado a fortalecer sus capacidades para incorporar el enfoque de la economía del cuidado en su práctica profesional dentro del sistema de justicia.
El proceso fue impulsado por la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA), en articulación con la Corte Suprema de Justicia y con el apoyo de Oxfam El Salvador, con el objetivo de brindar herramientas conceptuales y metodológicas al personal de trabajo social que interviene en procesos vinculados con familias, niñez, adolescencia y atención psicosocial. Esta acción forma parte del proyecto “Fortalecimiento de capacidades en la Política Nacional de Corresponsabilidad de los Cuidados para equipos multidisciplinarios de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador”.
Este proceso formativo permitió a las y los participantes profundizar en temas clave como la igualdad y la división sexual del trabajo, las violencias contra las mujeres, especialmente la violencia económica y patrimonial, la economía del cuidado y la organización social de los cuidados, así como el marco normativo nacional e internacional vinculado a los derechos humanos y la igualdad de género. Asimismo, se abordaron herramientas prácticas para la elaboración de informes y peritajes sociales incorporando lo que las facilitadoras denominaron “lentes de cuidados”, con el objetivo de contribuir a decisiones judiciales más justas y protectoras para mujeres, niñas, niños y adolescentes.
Durante su intervención, Carmen Urquilla, coordinadora del programa Justicia Laboral y Económica de ORMUSA, destacó: “Ustedes están en el terreno, escuchan a las familias, visitan los hogares y traducen esa realidad en informes y valoraciones que son fundamentales para la toma de decisiones. Cuando el trabajo social visibiliza quién cuida, en qué condiciones y con qué apoyos, contribuye directamente a que las resoluciones judiciales sean más justas y más protectoras”, expresó.
Urquilla señaló además que el curso fue concebido como una herramienta para fortalecer la práctica profesional del personal participante. “La intención de este proceso no fue añadir más carga a su trabajo, sino ofrecer nuevos lentes para analizar los casos y reconocer que la sobrecarga de cuidados, la falta de redes de apoyo o la violencia económica no son elementos secundarios, sino factores centrales para comprender la situación de las mujeres y sus familias”.
Por su parte, Roxana Delgado Villalta, representante de país de Oxfam El Salvador, destacó que el fortalecimiento de capacidades en torno al derecho al cuidado constituye un paso importante para avanzar hacia sociedades más igualitarias.
“El derecho al cuidado puede convertirse en una herramienta que permita romper los círculos de violencia y construir sociedades más equitativas. Esperamos que todo este proceso de formación se traduzca en cambios concretos en la práctica profesional y en la vida de las personas que acuden al sistema de justicia”, expresó.
En representación de la Corte Suprema de Justicia, el magistrado Miguel Elías Martínez Cortez, de la Sala de lo Contencioso Administrativo, subrayó la importancia de incorporar este enfoque dentro del sistema judicial, señalando que el trabajo de cuidados muchas veces permanece invisibilizado en los procesos legales, pese a su importancia para el bienestar de las familias.
Desde la coordinación nacional de trabajo social del Órgano Judicial, María Aracely Linares Palacios destacó :“Este curso moviliza totalmente la práctica profesional de las y los trabajadores sociales, porque visibiliza el trabajo de cuidados y su relación con la justicia social. Ahora podemos analizar los casos con lentes de cuidados y reconocer tareas que históricamente han permanecido invisibles”.
Por su parte, Sofía Isabel Cortés, trabajadora social de los juzgados de familia de San Salvador, valoró el proceso formativo como una experiencia significativa de aprendizaje que permitirá fortalecer el acompañamiento a las familias.
“Estas temáticas nos invitan a visibilizar el aporte tan importante del trabajo de cuidados, generalmente asumido por las mujeres, y a incorporar este análisis en los informes y recomendaciones que elaboramos dentro de los procesos judiciales”, expresó.
Como parte del proceso formativo, las y los participantes también elaboraron propuestas de mejora a herramientas y procedimientos utilizados en el trabajo social dentro de los juzgados, incorporando el enfoque de economía del cuidado y corresponsabilidad en los cuidados. Estas propuestas buscan contribuir a fortalecer la protección de derechos y la atención integral de las familias que acuden al sistema judicial.
Con este proceso, ORMUSA reafirma su compromiso de seguir impulsando alianzas con instituciones del sistema de justicia y organismos de cooperación internacional para promover la incorporación del enfoque de género, derechos humanos y cuidados en las prácticas institucionales, avanzando hacia una justicia que reconozca, valore y proteja el trabajo de cuidados en la sociedad salvadoreña.
