
Ciudad Arce, 28 de noviembre de 2025. En el marco del proyecto “Mujeres de Ciudad Arce impulsando los derechos ambientales para una autonomía económica sostenible”, impulsado por ORMUSA con el apoyo del FCAM, se desarrolló una escuelita de horticultura con enfoque ecológico como espacio formativo, terapéutico y de reivindicación de derechos, orientado a fortalecer el tejido social de las mujeres, su seguridad alimentaria, su autonomía económica y su derecho a un medioambiente sano desde una perspectiva de género e interseccional. Durante el proceso participaron en promedio 25 mujeres de distintas comunidades de Ciudad Arce, quienes encontraron en este espacio no solo aprendizajes técnicos, sino también un lugar de encuentro, apoyo mutuo y bienestar emocional.
Las participantes destacaron que la formación transformó su manera de cultivar y de relacionarse con la naturaleza, al priorizar prácticas agrícolas sostenibles y libres de agrotóxicos. Desde el cantón El Conacaste, Noeli del Carmen Évora Henríquez señaló que el taller fue significativo para su vida y su práctica agrícola: “Hemos aprendido mucho, por lo menos en sembrar, porque yo no sabía cómo se aporcaba. También aprendí sobre los venenos orgánicos, sobre todo para el hongo de la raíz, y eso me ha gustado bastante. Todas las jornadas han sido bonitas y he aprendido mucho”.
Por su parte, Janet Rivera, presidenta de ASOMCALL, valoró la escuelita como un mecanismo de aprendizaje y recuperación de saberes comunitarios que fortalecen la autonomía económica de las mujeres: “A mí me encanta la naturaleza y el cultivo; yo crecí sembrando café, maíz y frijol, y ahora estamos cultivando hortalizas. Aquí aprendimos a preparar caldos orgánicos como el sulfocálcico, el supermagro y el M5 con plantas aromáticas, chile picante y hojas de árboles. Eso es importante porque no necesitamos comprar químicos caros; podemos elaborarlos con lo que tenemos en nuestras casas, cuidando nuestra salud y nuestros suelos”. Rivera agregó que los huertos ya están dando frutos como tomate, pepino, rábano y repollo, lo que contribuye al acceso a alimentos nutritivos y a la economía familiar.
Desde Colonia Santa Lucía, Silvia Martínez, de la comunidad Unidas, expresó su satisfacción con el proceso: “Me siento feliz porque aprendí a preparar la tierra, hacer abonos orgánicos, elaborar semilleros y trasplantar plantines. Ver crecer mis lechugas y brócoli me llena de alegría. Saber que cultivamos sin agrotóxicos me hace sentir bien porque cuidamos nuestra salud y nuestra tierra usando materiales naturales como hojas, granza y carbón”.
La escuelita de horticultura se consolidó como un espacio ecofeminista de aprendizaje colectivo donde las mujeres fortalecieron capacidades productivas, liderazgos comunitarios y acciones de defensa de sus derechos ambientales. Con este proyecto, ORMUSA reafirma su compromiso de acompañar a las mujeres de Ciudad Arce en la construcción de medios de vida sostenibles, la soberanía alimentaria y la prevención de todas las formas de violencia mediante procesos formativos basados en el cuidado de la vida, la tierra y el territorio.
